Me dejé convencer, o más bien se debe a mis ansias por probar cualquier sistema operativo nuevo. El caso es que tras descargar el nuevo Windows 7 RC (versión previa pero terminada al 99%) me lanzé a instalarlo en un pc modestito (pentium IV a 2,4 con 2 Gb de ram y nvidia fx5600 con 256 de ram). Las condiciones mínimas de funcionamiento son procesador a 1 Ghz de velocidad mínima, 1 Gb de ram y tarjeta compatible con DirecX 3D.
La instalación la realicé desde Windows Vista y no dió ningún problema. Tan solo no reconoció un dispositivo (la tarjeta de red incorporada en placa base) pero que se solucionó tras actualizar con windows update (el equipo se conectó a internet a través de la red inalámbrica), y la gráfica la instaló como vga estandar con chip de nvidia (esto provocó que no se pudiese realizar la prueba de rendimiento del sistema) con lo que los efectos aero y demás florituras quedaron desactivadas.
Tras estar todo instalado, incluidos los drivers de nvidia, y realizar una prueba de rendimiento se me otorga un 2,8 sobre 9. Me pongo a juguetear un poco con el SO y a probar las novedades y descubro con horror que hay una demora entre la pulsación de la opción con el ratón y la ejecución de la orden.
En definitiva, mi primera conclusión es que necesitas una gráfica muy potente para mover Windows 7. Este equipo que con Ubuntu y Compiz (activadas todas las opciones gráficas, cubo, renders, etc) e incluso con Vista y Aero, se comportaba muy dignamente y sin retardos, con Windows 7 te aburre.
Prometo contaros más cosas.

